No soy de esas que se rinden fácilmente, soy de las que piensan que no hay cosas imposibles, tan solo improbables, o simplemente difíciles de conseguir.
Me gusta pensar que quizás algún día, las cosas que tanto deseo, se harán realidad, y aunque no se hagan, nunca
abandonaré mis sueños, lucharé al máximo por conseguirlos, y me quedaré satisfecha conmigo misma de haberlo intentado, sino siempre me quedará esa espinita clavada, de rabia, de impotencia, de nostalgia, de duda... y me preguntaré siempre que hubiese pasado si ese sueño se hubiese hecho realidad.
¿Mi consejo? No te rindas nunca, persigue tus sueños.
-Los sueños nunca desaparecen siempre que las personas no los abandonen.



